jueves, 16 de abril de 2015

Howard R. Bowen, precursor de la Responsabilidad Social Empresaria

Howard R. Bowen.
En 1953 Howard R. Bowen publicó el libro “Social Responsibilities of the Businessman” y fijó para siempre las bases de lo que hoy entendemos como responsabilidad social empresaria (RSE). Para muchos investigadores académicos y analistas, Bowen fue el pionero del análisis de la relación entre empresa y sociedad y, por tanto, el Padre de la RSE. Su trayectoria y el recuerdo de su hijo ayudan a revisar su legado.
En “Social Responsibilities of the Businessman” Bowen habla sobre  a la relación entre la empresa y la sociedad y define, tal vez por primera vez, a la responsabilidad social como “las obligaciones de los empresarios para impulsar políticas corporativas para tomar decisiones o para seguir líneas de acción que son deseables en términos de los objetivos y valores de la sociedad”.
Señala que la responsabilidad social se trata acerca de la idea de que su aceptación voluntaria por parte de los empresarios en el largo plazo, pueda repercutir en una disminución de los problemas económicos y una mayor posibilidad de alcanzar los objetivos de una organización empresarial.
Su libro formó parte de una serie de publicaciones auspiciadas por el “Consejo Federal de Iglesias” y que tenían como objeto analizar la relación entre la ética cristiana y la vida económica en los Estados Unidos, desde la óptica del protestantismo.
“Sobre cómo Bowen comenzó a pensar en la RSE en la década de 1950, poco se sabe realmente hoy. Fue vicepresidente y Economista en Jefe de la Irving Trust Company en la ciudad de Nueva York durante la década de 1940, y ese podría haber sido el detonante", explicó a ComunicaRSE, Peter G. Bowen, hijo de Bowen y Ph. D. Department of Management del Daniels College of Business. 
"Mi padre también fue amigo en casi toda su vida adulta de Marshall Clinard, un sociólogo que escribió en gran parte de su obra sobre crimen corporativo”, añade su hijo sobre otra de las posibles influencias.
El catedrático  de la Universidad de Antofagasta,  Ricardo Gaete Quezada destaca una serie de propuestas que hace Bowen que permitirían aumentar la capacidad de respuesta de la gestión empresarial a los intereses sociales, muchas de la cuales medio siglo más tarde han cobrado plena realidad y vigencia:
a) Cambiar la composición de los consejos de administración, facilitando la incorporación de los puntos de vistas de otras partes interesadas además de los accionistas.
b) Una mayor representación del punto de vista social en la gestión, especialmente teniendo en cuenta que esta instancia es mucho eficaz en las decisiones de una empresa que el propio Consejo de Administración.
c) La auditoría social, realizada por expertos independientes externos que evalúan las políticas de la empresa en aspectos tales como precios, salarios, investigación y desarrollo, publicidad, relaciones públicas, humanas o con la comunidad, etc.
d) Desarrollo de códigos de negocios, que contienen aquellas buenas prácticas empresariales dignas de imitar y que dan inicio a la redacción de códigos éticos, con contenidos más específicos y concretos relativos a cada organización.
El libro, profusamente citado en miles de papers académicos como uno de los abordajes seminales al concepto de Responsabilidad Social Empresaria, ha sido reeditado en 2013 por la editorial de la Universidad de Iowa, con gran éxito.
En su prólogo a la última edición, Jean- Pascal Gond, académico de la Universidad City London, afirma que el libro de Bowen muestra que, a pesar de las muchas opiniones en contrario, la RSE emergió de la perspectiva gerencial y no directamente de la académica.
"Nunca presentó a la RSE como una panacea sino como una más de las herramientas institucionales con las que cuentan las empresas, junto a la Ley y la competencia, para apoyar la sociabilización de los actores corporativos", analiza Gond. 
Howard Rothmann Bowen nació el 27 de octubre de 1908 en el estado de Washington, en Estados Unidos. Se destacó como investigador de temas de educación y se doctoró en 1935 en la Universidad de Iowa. 
Fue profesor en colegios y universidades notables. Fue decano de la Facultad de Comercio de la Universidad de Illinois y fue presidente del Grinnell College de la Universidad de Iowa. También fue rector de la Universidad de Claremont.
Fue presidente de varias asociaciones académicas, incluyendo la Association for the Study of Higher Education (ASHE). Además, Bowen tuvo una larga relación con varias agencias federales y estatales en las que se dedicó al estudio del progreso económico, las relaciones internacionales y la educación.
Falleció en California en 1989.
Fuente: http://comunicarseweb.com.ar/?La_reveladora_historia_de_Howard_Bowen%2C_el_Padre_de_la_RSE&page=ampliada&id=14127&_s=&_page=

domingo, 5 de abril de 2015

Toyota y la responsabilidad social en Argentina.

El plan de trabajo se llevará a cabo con empresas proveedoras de Toyota, y cuenta con dos fases principales. La primera de ellas es una instancia de capacitación, a cargo de un equipo de profesionales provistos por VALOR, sobre conceptos fundamentales de gestión sustentable y sus alcances, haciendo hincapié en la administración de riesgos y oportunidades, la competitividad de las empresas y la gestión de sus grupos de interés. Además, se abordarán las distintas dimensiones de la RSE como gobierno empresarial, inversión social, gestión ambiental, prácticas laborales, comunicación y reporte, con miras a diseñar desde la primera clase una política de sustentabilidad por parte de las empresas.

La segunda fase será de consultoría intensiva, donde un conjunto de consultores trabajará con las empresas en la implementación de mejoras sustentables. 

“El fin de la iniciativa, en su segunda edición, es fortalecer la cadena de valor, incrementar la eficiencia operativa y construir relaciones duraderas y exitosas entre las partes involucradas”, señaló Fernando Passarelli, coordinador de VALOR.

“Queremos acompañar y apoyar a nuestra cadena de suministro en sus estrategias de sustentabilidad y vemos en el Programa Valor una buena oportunidad para lograrlo y así afianzar nuestros vínculos, siempre pensando en el largo plazo y nuestra base estable de negocios”, señaló Eduardo Kronberg, Gerente de RSE de Toyota Argentina.

El primer encuentro de capacitación tuvo lugar el pasado 26 de marzo en las oficinas comerciales de Toyota, en Martínez, con la presencia de las siguientes empresas proveedoras participantes del programa: Albano Cozzuol, Hutchinson, Industrias Maro, Inergy Automotive, Irauto, Masterbus, Mefro-wheels, Pirelli, Polimetal y Toyota Tsusho.
Fuente: http://argentina.corresponsables.com/actualidad/toyota-vuelve-apostar-por-el-trabajo-con-su-cadena-de-valor

lunes, 16 de marzo de 2015

Las pulperías y la Responsabilidad Social Empresaria bien entendida

Business Fights Poverty y la iniciativa de Responsabilidad Social Empresarial de Harvard Kennedy School presentaron el caso de estudio de ‘4e, Camino al Progreso’, programa por medio del cual SABMiller –con el apoyo de Fundes y el Fondo Multilateral de Inversiones del Banco Interamericano de Desarrollo, FOMIN–, busca empoderar antes del año 2020 a más de 200,000 dueños de pulperías capacitándolos en temas relacionados con su desarrollo personal, sus familias, sus negocios y sus comunidades.
A partir del análisis del primer año de la puesta en marcha de ‘4e, Camino al Progreso’ el informe identifica cuatro lecciones iniciales aprendidas que han hecho posible un impacto positivo en el crecimiento de las tiendas de los 10 mil participantes graduados como tenderos líderes.
La primera lección está asociada con el empoderamiento efectivo de los emprendedores, en su mayoría mujeres, a partir de la comprensión de lo que representan en su entorno, como emprendedores, jefes de hogar, punto de referencia de la comunidad y líderes del vecindario.
La segunda reflexión, destaca la importancia de desarrollar ecosistemas de negocio en alianza con organizaciones del sector público, sin ánimo de lucro y otras empresas para que los micro empresarios superen retos sistémicos como el acceso a servicios financieros, a tecnología y a los beneficios de la formalización.
Como tercera lección, el informe destaca la manera como el programa utiliza la cadena de valor de la compañía para ampliar su huella social.
También destaca la importancia de ir más allá de la filantropía pura y la inversión social integrándolas al negocio y tanto a las cadenas de valor como a las de suministro.
En cuarto lugar se llama la atención sobre la necesidad de consolidar alianzas con otras empresas, entidades del sector solidario y agencias gubernamentales  que permitan escalar y ampliar el alcance de 4e, y en consecuencia su impacto positivo.
Fuente: http://www.latribuna.hn/2015/03/14/harvard-destaca-programa-de-cerveceria/

sábado, 28 de febrero de 2015

Bariloche y la responsabilidad social empresaria

Convocan a comerciantes a responder encuesta sobre Responsabilidad Social Empresaria

La Cámara de Comercio, Industria, Turismo, Servicios y Producción de Bariloche invita a la comunidad a sumar voluntades para la construcción de una sociedad más justa, equitativa y solidaria, a través de la participación activa en planes de acción, ya sea individuales o comunitarios, en temas sociales y ambientales, campañas de concientización y comunicación, promoción de la investigación y el empleo, y otros aspectos que hacen a la mejora de las condiciones de vida.

Se trata de la puesta en práctica de los principios de la Responsabilidad Social Empresaria (RSE); que postula que todas las empresas, cualquiera sea su dimensión, desde una actividad unipersonal hasta una multinacional, tienen un rol fundamental en la comunidad.
La responsabilidad social es el compromiso que la empresa adquiere de forma voluntaria, con sus públicos o grupos de interés, para mejorar la situación del negocio y las condiciones de la sociedad en la cual se encuentra inmersa. Parte de un principio ético y se traduce en acciones concretas, sustentables en el tiempo, adecuadas a las posibilidades y características de cada empresa.
Para esto, la Subcomisión de Responsabilidad Social Empresaria de la Cámara de Comercio de Bariloche, con el apoyo de un grupo de voluntarios de la ciudad, realizará una encuesta entre todos los comerciantes, empresas y negocios, con el fin de realizar un diagnóstico del grado de conocimiento de la temática y de su aplicación en la administración diaria de sus emprendimientos.
El cuestionario fue tomado del documento "Responsabilidad Social Corporativa: haciendo un buen negocio”, publicado  por el Consejo Mundial de Negocios por un Desarrollo Sustentable, y apunta a medir cuán comprometida está una organización con la Responsabilidad Social Empresaria, desde la perspectiva de la Dirección o la Gerencia y considerando a ésta en el entorno de su ecosistema empresario.
La Subcomisión de Responsabilidad Social Empresaria de la Cámara de Comercio de Bariloche invita a responder este breve cuestionario de auto evaluación, anónimo y gratuito, destinado a conocer las necesidades de nuestro entorno empresarial y a conocer la actualidad, la mirada, actitud y vocación de las empresas y comercios con relación a la RSE.
Fuente: http://www.elciudadanobche.com.ar/interior.php?accion=ver_nota&id_nota=44036

domingo, 30 de noviembre de 2014

RSE en las condiciones óptimas de trabajo

La responsabilidad social empresaria (RSE) implica incorporar en la planificación y la gestión de las compañías los esfuerzos por proteger el medioambiente y por mejorar socialmente la comunidad simultáneamente con la búsqueda del incremento de las ganancias.
Si ha dispuesto trabajar la RSE hacia el interior de su pyme, podría producir efectos muy positivos la seguridad y la salud laboral (SSL). Esta multi-disciplina está integrada por las acciones cuyo propósito es la prevención de los accidentes del trabajo y las enfermedades profesionales. Dentro de ella, las acciones en los llamados “servicios de bienestar” son muy efectivas.
Parte del contenido de la SSL y de los servicios de bienestar son obligatorios, ya que están contenidas en varias leyes. Sin embargo, usted puede voluntariamente incrementar estas acciones yendo más allá de lo que establecen las normas.
Le sugerimos a continuación acciones sencillas, económicas y muy útiles.
· Confirme que los descansos de sus trabajadores permiten recuperarse de la fatiga
Normalmente los empleados comienzan la jornada con atención y plena capacidad productiva; sin embargo, el nivel de su actividad disminuye conforme transcurre el día. Los trabajadores producen más cuando pueden interrumpir la tarea que cuando deben realizarla continuamente. Los descansos frecuentes de corta duración son mucho más efectivos que los de larga duración pero escasos.
Conceda –y verifique que se cumpla- una pausa de al menos 10 minutos en la mañana y otra de igual duración en la tarde, además de una pausa más larga para almorzar.
Otra excelente idea es otorgar cada hora un descanso de 5 minutos.
· Corrobore que los lugares de descanso de sus trabajadores reúnen las condiciones que permitan el descanso
Un buen lugar para descansar también ayuda a disminuir la fatiga.
Durante las pausas los empleados no están ociosos, sino recuperándose y preparándose para continuar con su trabajo productivo.
De ser posible, el lugar donde se cumple el descanso debería estar relativamente alejado del puesto de trabajo. Un simple lugar cubierto en el exterior podría ser una opción, en especial si hay plantas y corre brisa. Evite la luz solar brillante. Disponga una mesa y algunas sillas.
· Preste especial atención a la ropa de trabajo
Si las condiciones de trabajo de su pyme o las leyes establecen la utilización de uniformes, vestimentas especiales o ropa protectora, entréguelos en excelente estado, limpios y bien diseñados. Numerosos accidentes de trabajo han ocurrido debido a prendas de vestir flojas que quedaron atrapadas en un equipo rotativo.
· Instale armarios y cuartos para cambiarse
Es posible que las características de la actividad que usted desarrolla aconsejen –por razones de aseo y de preservación de la salud- que los trabajadores cambien su ropa de trabajo al terminar la jornada.
Disponga los armarios y cuartos de modo de no estorbar el trabajo o la entrada de luz y ventilación.
Establezca cuidados para que la ropa y efectos personales permanezcan a salvo de todo daño o hurto.
Fije por separado, para cada sexo, los cuarto para cambiarse, en la medida de lo posible. De no serlo o resultando inconveniente (porque, por ejemplo, trabajen pocas personas de cada sexo), al menos separe los sectores con un tabique.
Coloque los lavabos y las duchas dentro de los cuartos para cambiarse o en sus cercanías. Por razones de higiene no es recomendable alimentarse y cambiarse en el mismo cuarto.
Asegure que los cuartos para cambiarse posean asientos adecuados, recipientes para arrojar desperdicios y espejos.
Permita que sus trabajadores participen en la toma de estas decisiones
Otorgue participación a sus trabajadores. Ellos permanecen diariamente muchas horas en la empresa. Le sorprenderá la cantidad de información y opiniones que poseen respecto de aquella, las condiciones de trabajo y sus propias necesidades y características.
Diseñe un simple plan y escríbalo
Resuelva las primeras acciones, el orden en que las realizará y los recursos que destinará. Escriba el plan. A medida que van produciéndose los resultados, también regístrelos. Conserve un ejemplar, idealmente, en papel y digitalizado. Así, podrá revisarlo en el futuro y eventualmente corregirlo o repetirlo.
El cansancio, los accidentes laborales y las enfermedades de los trabajadores son enemigas del incremento de las ganancias de su pyme.
Si desea trabajar la RSE internamente, mejore los servicios de bienestar. Así, podrá aumentar el accionar social de su pyme simultáneamente con el incremento de la productividad.
Fuente: http://www.mdzol.com/nota/573083-la-rse-en-las-condiciones-optimas-de-trabajo/

miércoles, 22 de octubre de 2014

Empresa B una nueva forma de hacer negocios sustentables.

Una metalúrgica, una productora de jabones, un taller de calzado, un estudio de diseño y una fábrica de té gourmet tienen algo en común: un propósito que se traduce como el compromiso de lograr un cambio significativo en el negocio, la comunidad y el medio ambiente. Para llegar a este objetivo llevan adelante un nuevo modo organizacional de gestión llamado Empresa B, un movimiento global que comenzó hace seis años en EE.UU. y que en la actualidad se replica en el mundo.
biodiesel-rseEn pocas palabras, la Empresa B combina el lucro con la solución a problemáticas sociales y ambientales, una meta de máxima a la que aspiran los emprendedores y empresarios que transitan este rumbo sustentable. El principal requisito para ser B es contar con un propósito guía, como por ejemplo fortalecer las energías renovables o contribuir a la reforestación de una zona de la triple frontera o algo más cercano como crear productos que promuevan el bienestar y la salud; ese propósito será el que gobierne las acciones de la empresa sea cual fuere su rubro.
Lo diferencial será encontrar la forma de llevar a cabo esas iniciativas para combinar las tres patas, un ejemplo útil para graficar es la mendocina +ambiente, una fábrica de jabones orgánicos y ecológicos que utiliza como materia prima los aceites vegetales de cocina que desechan restoranes de la capital cuyana, y mediante un proceso químico conjugado con trabajo artesanal de mujeres de barrios vulnerables, crean los jabones que luego son vendidos a hoteles boutique y comercios de la zona.
Entonces, alineado con ese propósito se construye un modelo de negocios que debe ser rentable, pero al mismo tiempo considerar en la toma de decisiones cuatro áreas de la empresa: gobernanza, trabajadores, medio ambiente y comunidad.
Todas las empresas B tienen una certificación internacional que otorga B Lab, la fundadora de este modelo, y se logra cumpliendo rigurosos estándares de gestión, y transparencia y legalidad. La certificación es una revisión detallada de todos los ámbitos de la empresa que busca identificar posibles áreas de mejora y oportunidades para ser un agente de cambio, protegiendo la misión (el propósito) y potenciando el triple impacto. En el mundo hay 1.118 empresas certificadas y 128 en Sudamérica. 
FOMENTO
La estrategia para convencer a potenciales Empresas B no es manejada como una táctica de venta, sino como una forma de convencimiento. “Es compartir una tendencia mundial de negocios y al compartirlo se genera una empatía muy grande”, sostiene Virginia Pittaro, directora ejecutiva de Sistema B Argentina. “Parece muy intangible, pero es la razón número uno por la que muchos se suman, porque lo ven como una forma concreta para materializar una nueva forma de hacer negocios”.
Además destaca que se trata de un sistema abierto y participativo en donde conviven pares que están en la misma sintonía. De hecho, Pittaro revela que hay Empresas B que trabajan en conjunto sobre acciones sociales sin pertenecer al mismo rubro. Otro beneficio es que grandes empresas hacen descuentos a su cadena de valor si es B al igual que el sector público. Los ejemplos abundan en EE.UU. donde varios estados cuentan con una ley que ampara a las Empresas B con ventajas adicionales o exenciones impositivas.
En la Argentina existe un proyecto de ley que no persigue exclusivamente la exención impositiva, sino que impulsa una nueva forma jurídica en la cual el propósito empresarial, clave en las B Corp., sea protegido por la ley. Para certificar se deben cumplir estándares de desempeño y también legales. “Es meter el ADN en este compromiso con el público de interés y no sólo con los accionistas”, reseña Pittaro. Pero ante la inexistencia de una ley, se firman acuerdos entre socios en el caso de las SRL y pactos entre accionistas en las SA de manera preventiva y para asegurar que se cumplan los propósitos fundacionales.
Cada día más empresas se interesan en este modelo de negocio, muchas pymes e incluso cooperativas están incursionando por este camino. Pero también hay grandes empresas que están asomando en el horizonte. De hecho, según pudo saber Ámbito Biz, una multinacional de la región está en el proceso de la certificación y al lograrlo podría generar un giro para la promoción del mundo B. 
CASO ARGENTINO
Pedro Tarak junto con un grupo de amigos de Chile y Colombia trajeron esta alternativa de negocios a la región, pero le dieron una vuelta de rosca creando el Sistema B, una red en donde trabajan mancomunadamente las Empresas B y otras cinco comunidades (mercado, capital, líderes de opinión, academia y políticas públicas) en pos de potenciar el negocio y generar ese cambio de paradigma buscado. “En nuestra cabeza esta cómo hacer que el mercado cree valor público”, explica Tarak a Ámbito Biz.
En la actualidad hay 28 Empresas B certificadas en el país y hay otras 42 en ese camino. Cada una vive una realidad diferente; algunas nacieron B, otras se fueron transformando y también hay otras que impulsan el pase de lo tradicional a lo B.
“Certificamos en noviembre de 2012 y nuestro modelo de negocios en su ADN está inscripto como B”, asegura Magdalena Ibarbia, de Asuntos Corporativos de +ambiente, una de las primeras B de Mendoza. “Surgió la idea de formar una empresa que no sea una ONG que trabaja con el voluntariado, tampoco una gran empresa, pero sí crear un producto como los jabones orgánicos que permitiera producir a gran escala”, refuerza. +ambiente contrata a mujeres de INDRA, un grupo de emprendedoras y chicos con síndrome de Down de la fundación APANDO. Además, realiza charlas de concientización sobre el medio ambiente en escuelas y otras organizaciones. Sobre la certificación Ibarbia la define como “una patente que muestra que uno hace teniendo en cuenta el triple impacto”.
En el otro extremo está Tonka, una metalúrgica tradicional con 44 años de trayectoria en el mercado del gas que hace poco certificó como B. Lo cierto es que esta empresa lleva años trabajando en temas ambientales y sociales, pero no podía integrarlo como parte del negocio. “Hoy mi empresa es parte de mis actividades sociales”, describe Pedro Friedrich, dueño de la firma. Pero en el proceso de cambio tuvo que redefinir el propósito de su empresa. “Antes nuestra empresa quería tener utilidades; ahora tenemos un propósito que es muy por arriba de eso. Hoy reenfocamos toda la actividad hacia la investigación y el desarrollo de nuevos productos en base a energías alternativas”, explica. Se entiende la redefinición cuando Friedrich revela cuál es su nuevo propósito: “Queremos ser protagonistas en el cambio energético de la Argentina; el futuro de la empresa ya no va a ser el que era, sino que estará relacionado con las energías alternativas”. Tonka está en proceso de investigación y desarrollando productos que potencien la interfaz gas/solar.
La marca de té gourmet Inti Zen nació como una Empresa B y se diversificó hacia una segunda marca (Chamana); en estos momentos participa en el proceso de transformación de una tercera empresa de tradicional a B.
“Cuando decidí emprender quise crear una empresa con un propósito claro; quería un espacio de trabajo agradable y con conciencia ambiental en toda la cadena de valor”, explica Guillermo Casarotti, fundador de Inti Zen. Además valora este modo organizacional al decir que “la comunidad B te ayuda a profundizar más ese modelo de negocios que es consciente. Muchos piensan que la plata no nos importa, la plata sí es importante, pero es una parte, como también lo es la gente que trabaja aquí, la comunidad, los clientes, el medio ambiente, todo”.
El nuevo desafío de Casarotti es Koo!, una empresa de galletas que cuenta con 10 años en el mercado a la que se asoció cuando estaba por cerrar por pedido del dueño al que venía asesorando. “Me costó en un principio porque no es un mercado que conozca. Pero fui y comencé a ponerles pautas para ir ordenando la empresa e internamente estoy organizándola para que sea B”, comenta y reflexiona: “Los empresarios tienen que darse cuenta, tienen que sentirlo y saber que funciona”.
Otra mendocina es Xinca, que nació como una empresa de impacto, es decir una sociedad comercial que busca generar cambio utilizando herramientas no convencionales. En su caso realizan calzado desarrollado con neumáticos reciclados y telas de descarte de empresas textiles, entre otros productos. El trabajo de confección queda en manos de cooperativas de trabajadores excluidos del sistema. “Nosotros buscamos transformar residuos en productos de calidad”, afirma Ezequiel Gatti, cofundador de Xinca. Al igual que +ambiente se diferencia de las ONG o fundaciones porque buscan generar un producto comercial y sustentable. También valora las preguntas de la certificación B, pues al fin y al cabo sirven como una autoevaluación para la organización para saber en qué lugar está en relación con su interior, la comunidad y el medio ambiente.
El dato que aporta Gatti tiene que ver con el consumidor. Para este mendocino, la clave del cambio es compartida, depende de la empresa en sí, pero también del consumidor, que es quien realmente mueve el mercado. “Las empresas tiene que empezar a entender esto; hoy los consumidores están más despiertos”, explica. “Tenemos mucho mejor respuesta de un consumidor que de un retail”, ejemplifica algo indignado y sentencia: “Para mí el consumidor va a terminar siendo el motor de este cambio”.
El entusiasmo de estos emprendedores es inspirador y, sin caer en fundamentalismos, están convencidos de que el cambio de paradigma está en este modelo de negocios. “El camino a lasustentabilidad es un camino sin retorno; cada vez hay más personas que piensan igual”, explica Casarotti de Inti Zen, y al igual que Gatti de Xinca dice que los consumidores y nuevos talentos reclaman este tipo de empresas. “Además -acota Friedrich de Tonka- es una ventaja competitiva porque no hay muchas (Empresas B) y un desarrollo simpático porque nadie puede criticarte por ser B”. Queda claro su postulado: buscan ser empresas para el mundo y no en el mundo.
Por: Diego González
Fuente: Ambito http://biodiesel.com.ar/8818/responsabilidad-social-empresaria-empresa-b-una-nueva-forma-de-hacer-negocios-sustentables

lunes, 22 de septiembre de 2014

Responsabilidad Social Empresarial y sostenibilidad empresaria en Bolivia


"La Responsabilidad Social Empresarial (RSE) es un elemento que garantiza mayor sostenibilidad para las empresas. Hoy, además del buen estado financiero de las empresas importa cómo se relacionan con sus trabajadores y con la sociedad, porque eso es parte de un crecimiento seguro e integral”, afirmó el director de la Corporación Boliviana de RSE (Coborse), Álvaro Bazán.
Para él, la RSE en lo últimos años -no sólo en Bolivia sino también en el mundo- se ha convertido en una herramienta de gestión, que facilita que las empresas logren asegurar sus buenos resultados, además de garantías para un desarrollo de actividades seguras, primero; pero también está siendo utilizada para realizar un buen marketing.
El experto dio la pasada semana un taller sobre RSE a un grupo de periodistas. La iniciativa estuvo  organizada por la Asociación de Periodistas de La Paz; y contó, además,  con el auspicio de la petrolera Petrobras. En esta actividad, Bazán se refirió a  las diferentes formas de las empresas para enfocar la  RSE.
A través de donaciones
Bazán manifestó que "la mayoría de las empresas ingresan al mundo de la RSE por el camino de las donaciones”. Sin embargo,  en su opinión, la verdadera RSE va dirigida, sobre todo, a aquellas actividades productivas que sean  sostenibles en el tiempo.
En Bolivia, disponen de porcentajes de sus ganancias para donaciones las  empresas que se dedican a rubros de la extracción de recursos naturales, las entidades financieras y comerciales, y aquellas firmas que tienen importantes ingresos por la preferencia en el mercado nacional.  
Pocas compañías son las que delinearon una serie de programas para la mejora de  ingresos y de  calidad de vida de los habitantes en su entorno, a quienes apoyan en la generación de fuentes de recursos. No obstante, es el caso de "contadas” firmas,  como Banco Sol, Repsol Bolivia, Petrobras, Cervecería Boliviana Nacional y Sociedad Boliviana de Cemento, entre  otras.
Estas empresas desarrollan proyectos para impulsar  a productores de las comunidades que rodean sus plantas, con el fin de que con el tiempo estas personas alcancen un "buen sitial” productivo y tengan negocios sostenibles.
Sin embargo, gran parte de las compañías suelen realizar donativos a centros de niños, ancianos o de salud; e, incluso, algunas no con recursos  proveniente des sus propias utilidades, sino de lo colectado mediante campañas en las que impulsan la participación de sus clientes.
Falta de   norma 
En el país, sólo el sector financiero, por medio de la nueva Ley de Servicios Financieros, debe cumplir con actividades de RSE, pero no existe una norma que obligue o determine los lineamientos para el desarrollo de ésta por  instituciones empresariales de otras áreas.
Es decir, no existen normas que establezcan -por ejemplo- que todas las empresas se comprometan con el desarrollo de la sociedad a través de políticas de RSE, o que delimiten un mínimo porcentaje de las utilidades que deba ser destinado a éstas.
Al respecto, Bazán indica que "es mejor que los Estados no se metan en normar la RSE si luego no podrán hacer cumplir la ley, es mejor que la situación se quede como está”; pero además, resalta que existe una corriente de opinión  muy fuerte entre los empresarios del mundo en sentido de que si hubiera leyes que obliguen a realizar RSE, ésta ya perdería su valor voluntario.

Fuente: http://www.paginasiete.bo/economia/2014/9/22/experto-mayor-sostenibilidad-empresas-32935.html